CONSULTAS

consultas@vanesagottau.com.ar

Comer bien cuando tenemos poco tiempo

Muy infrecuente es, querer o poder, disponer de tiempo suficiente para planificar y preparar nuestras comidas siguiendo una línea saludable.

Pensar un nuestro menú semanal seguramente ayudará a seguir la ruta indicada y a no desviarnos por atajos que terminen resultando costosos y poco nutritivos.

Organizar la heladera y la alacena es el primer paso que se necesita para este plan.

+ seguir leyendo

Los chicos repiten los hábitos de los padres

 

Un chico aprende a comer sano si tiene alimentos saludables al alcance de su mano en la casa. También si no sufre prohibiciones y no es castigado por rechazar alguna comida.
Es mejor ofrecerles una buena variedad de alimentos, pero no insistir cuando dicen “No quiero más”.  Nada de “comete 2 cucharadas más” o de amenazas del tipo “te dejo sin helado si no comés la verdura”. Tampoco conviene decirles que no pueden comer galletitas dulces, papas fritas, gaseosas. Simplemente no hay que tenerlos en casa habitualmente.
Cuando los chicos tienen hambre, comen lo que encuentran. Si lo que encuentran en casa es fruta, yogur, ensaladas, panes y pancitos integrales, leche, licuados de frutas, estaremos contribuyendo a su buena alimentación.
Esto no quiere decir que una vez por semana no les permitamos comprar golosinas, aunque estarán tan poco acostumbrados a verlas que tal vez elijan algo más sano como una barrita de cereal.
Presionar a los chicos para que coman y negarles el acceso a determinados alimentos, puede lograr que los coman en exceso cuando tengan oportunidad de hacerlo.
Los chicos cuyos padres les prohíben determinados alimentos, tienen más probabilidades de comerlos a escondidas, en secreto y, por lo general, fuera del hogar.

 

LOS CHICOS REPITEN LOS HÁBITOS ALIMENTARIOS DE LOS PADRES

Ellos aprenden con el ejemplo. Si ven a sus papás comer muchos dulces y tomar gaseosas, eso es lo que ellos harán también.
Deberíamos ofrecerles, una amplia variedad de alimentos saludables y lograr que la hora de la comida sea algo placentero y no un campo de batalla.
Los chicos deberían participar de la selección y de la preparación de algunas comidas.
En lugar de llenar de comida el plato de un niño, es mejor ofrecerle pequeñas porciones y si las come, ofrecerle más.
Las chicas que ven a sus mamás obsesionadas por perder peso tienen más posibilidades de repetir esa conducta.
Si bien los padres deben evitar que sus hijos sufran sobrepeso también deben acordarse de ser buenos modelos y tener hábitos saludables, respecto a lo que comer y a la actividad física que realizan, para que sus hijos puedan imitarlos.

 

Entonces vamos a sintetizar algunos consejos para los más pequeños:
  1. Un hecho vale más que 1000 palabras... Siempre recuerden que los niños copian de sus padres gustos y repugnancias. Si sus hijos no comen verduras, primero reflexione si los mayores que los crían las comen, las compran y las preparan de una forma apetitosa. Si no es así, que comiencen mañana mismo y seguramente, tarde o temprano los chicos los seguirán.
  2. Trate de servir las comidas respetando un horario... Es muy bueno que los niños se sienten a la mesa para comer y que no lo hagan de parados. Evite los picoteos durante la espera, el hecho de picotear, en un niño puede disminuir el hambre.
  3. Cuando salga de compras... Pídale a sus hijos que le ayuden a elegir los alimentos, frutas y verduras que todavía no hayan probado.
  4. Quienes no quieran tomar leche... Pueden reemplazarla por quesos, yogures, yogures con frutas, licuados, arroz con leche, postres de leche, flanes, cereales con leche, salsa blanca, incorpore leche en polvo al puré, cocine la polenta en leche en lugar de utilizar agua.
  5. Si usted puede, trate de incorporar a los chicos en la preparación de sus desayunos y meriendas. Eso le ayudará a desarrollar el interés en los alimentos.
  6. Si no hay forma de que los chicos consuman verduras, pruebe gratinándolas con queso.
  7. Nunca utilice los dulces y las golosinas como premios o castigos... No le diga que por haberse portado mal se va a quedar sin comer el postre o que por haber hecho las cosas bien va a comer un helado.
  8. Las golosinas en general, no conviene excluirlas completamente del menú de los chicos, sino ofrecerlas al final de una comida, nunca en el medio porque disminuyen el apetito.
  9. Las comidas entre horas pueden ser buenas para los niños... Hay alimentos que pueden ayudarlos a obtener nutrientes que ellos necesitan:
    1. Cereales solos, con leche, frutas o yogur
    2. Banana, gajos de mandarina o naranja, kiwi, frutillas, rodajas de ananá, ensalada de frutas sola o con yogur, licuados, rodajas de manzana rociadas con jugo
    3. Flan, cubitos o rollitos de queso
    4. Gelatina mezclada con yogur, frutas o queso blanco
Como verán, una buena alimentación comienza en casa y dando el ejemplo. Compre, prepare, comparta los alimentos en familia y no olvide que una adecuada nutrición nos permite crecer, mantener y mejorar nuestra salud.